Lo que más me agrada es en primer lugar que permite una mayor autogestión en el desarrollo de la vivienda, como docente en una escuela técnica de Buenos Aires, en una villa, pude observar la gran satisfacción y gratitud que e genera en mí colectivo de alumnos cuando ellos mismos pueden participar en el mejoramiento y adecuación de sus espacios de vida.

Lo que más me gusta es que con este tipo de construcción se ayuda un poco en el cuidado del medio ambiente, además de que lo veo más económico y además en tiempos de verano lo percibo más fresco que otros tipos de construcciones. Lo que menos me gusta es que con el tipo de vida que llevamos en la actualidad, se nos complica más llevar a cabo el mantenimiento adecuado.