Lo mejor es la integración de uno y el lugar, y del poder que otorga la creación y modificación permenente. Es un método muy noble, cálido. No veo nada negativo o que no me guste. Sólo antes de profundizar, muchos años atrás, tenía la idea desde la escuela, que se trataba de viviendas precarias, las construidas con tierra.

Lo que más me atrae, es entender este tipo de construcción como un conectar con la esencia, un vincularse con la materia y su energía.

Lo que más me gusta son las ventajas de construcción amigables con el medio ambiente, y lo que menos me gusta es que aún se requieren estudios para su estructura.