Lo que más me agrada es en primer lugar que permite una mayor autogestión en el desarrollo de la vivienda, como docente en una escuela técnica de Buenos Aires, en una villa, pude observar la gran satisfacción y gratitud que e genera en mí colectivo de alumnos cuando ellos mismos pueden participar en el mejoramiento y adecuación de sus espacios de vida.

Lo que más me atrae, es entender este tipo de construcción como un conectar con la esencia, un vincularse con la materia y su energía.