Lo mejor es la integración de uno y el lugar, y del poder que otorga la creación y modificación permenente. Es un método muy noble, cálido. No veo nada negativo o que no me guste. Sólo antes de profundizar, muchos años atrás, tenía la idea desde la escuela, que se trataba de viviendas precarias, las construidas con tierra.

Conozco dos casas hechas con tierra. La de Eva (una amiga de mi mamá) y el domo de la ecomuna donde iba a una colonia de vacaviones cuando tenia 4 y 5 (ahora tengo 7) . Me gusta que se puede autoconstruir y es natural. No me gustaba el baño. Ojala se hagan mas casas de barro.