EN PRIMERA PERSONA

Muestra aleatoria de un archivo escrito en primera persona: una declaración colectiva, que se escribe y se reescribe, se monta y se desmonta en tiempo real, acerca de la tierra como construcción social del habitat.

Fuente: testimonios online / entrevistas proyectadas en la muestra.

La construcción en tierra nunca fue algo que me interpele directamente, hasta que fui a una comunidad donde hacían casas de barro. Me pareció muy interesante, sobre todo por el hecho de hacer tu casa con tus propias manos, tener así otra relación con el hogar y ser más autosustentable y ecológico

En 2009 participé de un Proyecto de Extensión UNCuyo llamado "Autoconstrucción de viviendas rurales mediante quincha modificada: Experiencia con organizaciones de la agricultura familiar de San Carlos", fue una experiencia de bioconstrucción comunitaria que en el Departamento del Valle de Uco sentó precedentes en la solución de emergencia habitacional para que quien necesite o quiera, pueda acceder sin problemas a este tipo de vivienda.
La construcción en tierra actualmente más que alternativa sustentable es una acción concreta y colectiva, una práctica ecofeminista y ambientalista, una forma de vida interdependiente con la naturaleza.

Mí mamá me contó que en el pueblo donde ella vivía, había muchas casas construidas con adobe y me contó que las casas así son frescas en verano y calentitas en invierno.

A mí me sucedió con la tierra que encontré dignidad, yo sentí un proceso de dignificación tremendo. Claro, al final del día sí, lo sentís en tu cuerpo. Pero ese momento donde está sucediendo, sobre todo en sistemas como en los que vivimos que todo parece que hay que comprarlo y que si no hay que estar muy preparado o muy “esto”. De repente un día te parás y descubrís que es solamente querer hacerlo, que no es simple, que como todo también tendrá su estudio, su entrega. Es dignificante.




Conozco dos casas hechas con tierra. La de Eva (una amiga de mi mamá) y el domo de la ecomuna donde iba a una colonia de vacaviones cuando tenia 4 y 5 (ahora tengo 7) . Me gusta que se puede autoconstruir y es natural. No me gustaba el baño. Ojala se hagan mas casas de barro.


Cuando era niña tenía prejuicios respecto a este tipo de construcción. Yo no tengo una casa de barro, pero he utilizado el material en el desarrollo de mi obra artística. Me gusta la relación con la Naturaleza, la degradación natural que tiene, el perfume y el fresco.

No me quedó muy claro si la construcción con tierra es hoy en día un tipo de material sismo-resistente, si es así, y existen mecanismos para sostener adecuadamente las construcciones, me parece increíble el revisionismo de una forma tradicional de levantar viviendas y la preocupación sobre la sustentabilidad en los tiempos que corren.


Trato de que todo sea sustentable, no genere costos energéticos a la tierra, que no traiga problemas. Tengo mi huerta, tengo mi agua subterránea, o sea trato de que todo tenga una armonía y que eso sea autosustentable, ese es mi futuro en lo personal. Y en lo colectivo esque esto crezca, que este concepto crezca, que más gente vaya conociendo estas cosas y vaya optando por esto, por estas formas de vida.


No percibo un cambio de conciencia en relación a la construcción con tierra en sí. Donde sí lo percibo es en que cada vez más ciudadanes están teniendo conciencia respecto del derecho al acceso a una vivienda digna. Cómo dato, en la CABA, estando en emergencia habitacional, desde la crisis del 2001 lo que más se construyó fue vivienda de lujo, la cual claramente sirve a la reserva de valor o especulación financiera pero no a la utilización de estás unidades como hogar.


Creo que poder hacer una minga y que colectivamente se construya y se enseñe a construir con adobe es una propuesta emancipatoria, visionaria hacia el futuro. Un futuro que promueve la solidaridad, el trabajo colectivo y fortalece el tejido social y comunitario. Además, puede ser una vía de amenguar el déficit habitacional que existe hoy; es decir, dar un hogar a quien no posee uno.


PARTICIPANTES:

Agustín María Benito Abeledo

Cecilia Agüero

Mariela Albarracín

Josefina Ampuero

Graciela irene Apellido

Celeste B.

Juan Pablo Barabino

Gustavo Barbera

Leonardo Bianchi

malena bordon

Martina Bordón

Danila Borro

Eliseo Bressan

inda Browarnik

Eugenia Bulacios

Juan Bustos

Andrea Calderon

Vicente Camplone grintal

Daniela Campos

Leonardo Cangialosi

Dolores Cano

Leonardo Cascarano

Ariana Castro

Fernanda Costabile

Sofía Cottini

Gala Crerar

Santino Crisafulli

Francisco Cuezzo

Juan D'Urbano

Adrian Delmar

Cora Fassina

verónica garcía

Mara Gassibe

Gerónimo Pérez Gerónimo Pérez

Cameron Gomez

Sergio Gonzales Orduña

Mariana Florencia Gonzalez

Mariano Guasco

Mariana Kahle

Valeria Keller

Hernán Ruy Lucero

Estefania Luna

Leo Malinow

Marcia y candi Marcia y candi

Macarena Lourdes Martín

Juan Ignacio Mateo

Mariana Mattar

Azul Moreno

Ariel Muñoz

Alejandro Naser

Darío Pacheco

Carolina Perez

Liliana Piccinini

Leandro Picighelli

Victoria Pisera

Jerónimo Poquet

Alejandro Prytoluk

Carlos miguel Pungitore

Milagros Rivero

Lucía Roitman

Roxana Romano

Lautaro Andrea Rossi

Alejandro Rubio

Narella Sanchez

Galit Sánchez

lucas gonzalo Santillan medina

Nurit Schmulevich

Azcurra Silvana

Carolina Ana Simón

carlos spani

Nora Tizon

Paula Toledano

Julieta Tornello

Guadalupe Helena Torres

Laura Valdivieso

Jimena Vallée

Nicolas Carlos Vegas Rousselle

Juan Cruz Velez

Nahuel Vieyra

Celeste Zabala

Jésica Zeballos